sábado, 16 de mayo de 2009

LA FISCALÍA Y LA IMPARCIALIDAD

La imparcialidad es la esencia de la administración de Justicia. No solo en España; lo he visto donde quiera que he visto trabajar a jueces o fiscales. Porque la imparcialidad es la actitud esencial para analizar las pruebas. Pero siendo eso así, y estando claro que todos los fiscales y jueces, en principio, actúan con imparcialidad, la Fiscalía está en España -y también en otros países- en la órbita del Gobierno; lo que no impide, por cierto, a los partidos políticos de la oposición acusar a esos Gobiernos de utilizar como un títere al FGE, como si ellos mismos no lo hubieran hecho antes. ¿Como es posible que todos actuemos con imparcialidad, pero que el Fiscal actúe finalmente en ciertos asuntos en sintonía con la política criminal del Gobierno? La experiencia del pasado "proceso de paz" puede ser un ejemplo, pero podría poner muchos otros. A mi me parece que las obligaciones de actuar con imparcialidad de fiscales y jueces han de trascender al asunto particular que nos ocupa. Creo que hay un deber general -hoy muy poco alentado- de preservar la imparcialidad de la Justicia. Una vez soporté presiones de un político con mucho poder. Por supuesto, le mandé a paseo (y me lo hizo pagar, el caballero); pero pasado el tiempo creo que me quedé corto: no le denuncié como debía haber hecho. Si me pasa otra vez, con la máxima publicidad que pudiera, estoy seguro de que le denunciaría (con las limitadas pruebas que se tienen en esos casos). Creo que la imparcialidad de la Fiscalía es algo que va más allá del comportamiento invididual de cada Fiscal.

4 comentarios:

Una jurista dijo...

Pues imagínate si las presiones conllevan insultos, abrir portadas en la prensa, radio y televisión diaria, apertura de expedientes y callarse sin poder decir nada, aunque al final el tiempo te de la razón. No nos engañemos, ante las presiones de los políticos sobre los fiscales o los jueces, rara vez podrán interponerse denuncias o querellas. Y bueno, a veces no nos damos cuenta, hasta que nos toca a nosotros...Un saludo.

Salvador Viada dijo...

Cuanto más pienso en ello, más creo que lo correcto no es callarse. Es verdad que es difícil que prosperen querellas contra ellos; pero el hecho de denunciarles, de contar con publicidad la presión que realizan es suficiente. Hay que verlo más como un deber para con la limpieza de nuestra Justicia que como el principio de un proceso contra quien presiona. Ayudaría, por supuesto, que la Fiscalía General dictara una instrucción estableciendo un procedimiento ante eso, en lugar de no hacer nada creyendo que eso no puede pasar. PORQUE PUEDE PASAR.

Silvia dijo...

Parece que aprieta el calor por Madrid y te planteas volver a tierras más frescas. Es bueno el planteamiento utópico que realizas .
Pero, ya siento, estoy más en la realidad de "Una jurista" con matices : ante las presiones, es muy dificil que las denuncias sigan su curso "normal" , creo que las cosas se retuercen hasta situaciones insospechadas. Y creo que de esta situación , "hay que darse cuenta antes de que nos toque a nosotros". Puede que de esa ignorancia, deliberada ,o no, derive la cuestión de la dificil situación de los individuos presionados; salvo, claro, que les gusten los climas húmedos.
Metafisica pura.

Saludos

Una Jurista dijo...

Lo de "a veces no nos damos cuanta hasta que nos toque a nosotros" lo decía por aquellos que creen que nunca les va a suceder, no por mí. Alguien muy cercano a mí, ya pasó por eso hace algunos años y es durísimo. Yo estaba allí para ver como se sucedían las injusticias, una tras otra. Para los que quieran mirar para otro lado, de uno y otro partido, lo siento, pero están las hemerotecas. Lo de una hipotética instrucción de la FGE esuna buena idea, Salva, pero ¿qué hacer si el Fiscal General fuese precisamente el "ejecutor" de esas presiones?. Algo para pensar. Saludos