viernes, 29 de mayo de 2009

ESPAÑA Y LOS DELITOS DE CORRUPCIÓN

Trabajé hace algunos años con el GRECO (Grupo de Estados Contra la Corrupción). En particular, colaboré en evaluación de Hungría. Se trata el GRECO de una organización que -dentro del Consejo de Europa- agrupa a diferentes Estados, los cuales designan evaluadores entre sus jueces y fiscales para examinar los sistemas legislativos y judiciales de otros Estados y comprobar si están en buenas condiciones para luchar armonizadamente contra la corrupción. Creo que se trabaja allí con mucha seriedad. Ahora acaba de publicarse el último informe sobre España, con reproches de bastante calado. Destaca el hecho de que todavía España no ha ratificado el Convenio del Consejo de Europa sobre corrupción (¿cual es la razón de ese retraso de muchos años?), ni tampoco el Protocolo adicional. Se considera un hecho muy negativo ya que los criterios de persecución de los crímines de corrupción son en España más laxos que los fijados en el Convenio. Además, se reclaman mejoras técnicas en los tipos; una mayor severidad en el castigo de ciertas conductas (entre otros casos, el de la autoridad que recibe regalos en atención a su cargo); la punición del soborno en el sector privado y determinadas mejoras en el ámbito de la persecución del cohecho internacional.

Esperemos -aunque esta materia es terreno natural de los escépticos- que esas mejoras se produzcan en la próxima reforma del Código Penal. Veremos.