jueves, 8 de mayo de 2008

EL PRINCIPIO DEL CONSENSO EN EL PROCESO PENAL

La Fiscalía de Málaga, según se lee hoy en el periódico, ha llegado a un acuerdo con el antiguo alcalde de Marbella consensuando delitos y penas. Al hilo de esta noticia, creo que una de las reformas que más necesita nuestra Justicia penal, ha de ser la potenciación del principio del consenso en el proceso. Cada uno tiene su propia experiencia personal sobre el particular. Pero yo, que durante siete años llevé en la Fiscalía Anticorrupción un caso de enorme importancia económica, ví que al cabo del tiempo las penas que fueron impuestas a los acusados no sobrepasaron ni de lejos las que pudieron pactarse antes. Más aún, ni siquiera se recuperó el dinero sustraído que hubieran devuelto con un acuerdo realista los acusados. Creo que nuestro sistema procesal no está preparado para resistir procesos que duran años y años sin que se relaje el rigor en la aplicación de la ley. Creo que puedo argumentar esto con fundamento, y puedo mostrar muchos ejemplos. Y creo que una salida podría ser la búsqueda de acuerdos que incluyeran la responsabilidades civiles: apuesto que los perjudicados estarían a favor. En mi opinión, si no se puede garantizar un juicio en el que se mantenga tensa la exigencia de legalidad a lo largo de los años, debería intentarse el camino más anglosajón de la búsqueda de una pena pactada. Ya se que eso puede producir abusos, y que sería necesario un cambio muy profundo en nuestro proceso penal, en el papel de los intervinientes, y en la propia mentalidad de fiscales y abogados. Pero el ver como el sistema judicial no es capaz de resistir, una y otra vez, en esos procesos económicos complejos que afectan a poderosos, no es como para estar orgullosos. Creo.

10 comentarios:

Silvia dijo...

¿Solución extrajudicial para corregir los males de una Justicia incapaz de hacer frente a determinados procesos? miedo me da. No digo que la idea no sea buena , pero parece peligrosa.

Cierto que el proceso penal es mejorable , no sé si se mejorará pero llevamos años con el tema de la Marmota, confiemos; cierto también que, con el sistema vigente , es harto dificil hincar el diente a ciertos peces. Una vez capturados, quizá alguno por evitarse "publicidad" pasara por el acuerdo .. ¿de prisión?, dudo . Al final el que devuelve no cumple , pufff. Y lo peor es que en la mayoría de los casos los peces cuestos cuentan, evidentemente, con muchos medios para dilatar todavía más el procedimiento a su antojo y "confiar en la Justicia" , (mientras la familia y vecinos se forran en los medios de comunicación lo que ayuda considerablemente la larga espera). Vamos que como opción libre de la Fiscalía bien , pero como solución del caos, pues vaya que no me gusta un pelo, y aún menos en la justicia de trincheras.

Salvador Viada dijo...

Yo creo que falta empuje para cambiar las cosas. Incluso ahora, cuando todo el mundo (Gobierno y oposición, prensa, pfofesionales, ¡hasta el CGPJ!) parece estar de acuerdo en que esto es un desastre, pues no veo ganas de cambiar realmente las cosas. Vengo sosteniendo desde hace tiempo que nuestra justicia esta diseñada como instumendo de poder del que gobierna mucho más que como aparato para dirimir imparcialmente los conflictos. Y es que esa organización de la justicia existe para influir en ella. Y donde más se influye es en esos casos complejos, económicos o de corrupción, que afectan a poderosos. ¿Has pensado en el futuro del nuevo caso que se lleva en Madrid contra Botín y Rato?. Para esos casos la Justicia, así con mayúscula, fracasa. Fracasa porque existen presiones sobre el conjunto del sistema que nadie puede evitar, y al final -sin culpables concretos- el sistema falla. Ha dos soluciones: o cambiar la organización entera, blindando finalmente a la justicia; o prever un final anticipado de ese tipo de procesos en los que el sistema no quede en evidencia, y pueda haber justicia al menos para los perjudicados. Por ello, al igual que pasa en infinidad de sistemas procesales, y en todos los que inspiran los Tribunales penales internacionales, los acuerdos entre el Fiscal y los acusados son potenciados. ¿Garantías? Se pueden concebir algunas: El Juez es el que dicta la sentencia, y dirá si está o no de acuerdo; los perjudicados, que conservan su acción particular, y que no abandonarán sino cobran; y ¡coño!, también los fiscales, que estamos ahí para algo.

Al menos creo que habría que pensar en ello.

Pavel Popov dijo...

Pues a mí lo que me descorazona es que todo el trabajo de una instrucción judicial en la que Juez y Fiscal han trabajado con dedicación exclusiva, incluyendo la resolución de recursos en las dos instancias, quede en un "bluff": tres años de prisión por máximo de condenas refundidas. ¿por qué no se tramitó como Juicio ráspido de conformidad?. Así al menos nos hubiéramos ahorrado el "Tomate"

Silvia dijo...

Pienso en el Juez que le ha tocado lidiar con Botín y Rato; y en el Fiscal del caso... es uno de esos casos de futuro incierto : ¿recibirá una "orden" el Fiscal?, ¿la compartirá, o no?, ¿se lanzará a la abogacía o ...?
Por otra parte , sería unos de esos casos en que, creo, raro sería una "conformidad penal extraprocesal ". La Justicia está como está, no se puede enfrentar a estos casos, cierto, ... y son muchos los que lo saben , no hay más que dilatar y confiar el la Justicia. La solución extrajudicial queda para el que no confía en la Justicia.
Además creo que estos Casos son la punta del iceberg. Lo gordo es que la situación es tan penosa , que esta confianza en la Justicia se está trasladando a otros casos no relevantes , que no salen en el Tomate , y que afectan a ciudadanos "normales" , a perjudicados de a pie que mucha veces no tienen medios para personarse como acusación particular , y que despues de su experiencia con la justicia no volverán a confiar en ella.
Entiendo que lo que llama la atención es que un caso de Anticorrupción , por poner un ejemplo , se archive , se pague a los perjudicados, ..., pero hay casos en los que no existe esa atención pública y que merecen idéntico trato, ¿o no somos todos iguales?

Salvador Viada dijo...

"La solución extrajudicial queda para el que no confía en la Justicia"... Yo desconfío de la Justicia en ciertos casos. Por eso estoy tan preocupado. Desconfío porque creo que se presiona a la Justicia, a la cadena en su conjunto que debe mantenerse sólida para que se cumpla la ley: Juez de Instrucción, Fiscal, Fiscal Jefe, Apelaciones, Sala de Enjuiciamiento, Casación, Amparo... y todo durante muchos años. Al final, algun eslabón quiebra y el asunto se pierde. Por eso desconfío. Y yo creo que hay que buscar salidas a esa situación. Salidas no experimentales, claro. Y el consenso no es experimental, aunque lo sea aquí. El consenso no es "extrajudicial", es extrictamente judicial, ya que el Juez lo controla. Y el consenso no evita la investigación y la recogida de pruebas, ya que en otro caso nadie se conforma. Y produce otro efecto, que es el obtener pruebas nuevas a través del conformado: algo esencial en este tipo de delincuencia.

Otra cosa es la decepción que produce -y que yo comparto con Pavel Popov- cuando ves que por tres años se dan por cerrados cientos de casos. Pero no es menor la decepción que produce que tras diez o doce años de investigación (y presiones), un cambio legal, un cambio de doctrina jurisprudencial, el fallecimiento de un acusado o de un testigo, determine la prescripción, el sobreseimiento, o sabe Dios que otra salida para acabar con los casos. ¿Que es, pues, peor?

LUPO dijo...

¿Qué es lo peor?, lo peor es volver a tener una prueba mas de que la estructura judicial española es un gigante con pies de barro. Mucha fanfarria en la cùpula (Consejos Generales, Unidades de Apoyo, Fiscales de Sala Coordinadores...) para a la hora de la verdad no poder mas que con las alcoholemias y los hurtos del hipermercado... Ya no es que un caso como los que comentais demuestre la incapacidad de la estructura judicial, es que cualquier caso que salte del nivel de partido judicial o de provincia se nos va de entre las manos y se nos pierde en el tiempo entre exhortos, continuos requrimientos de documentales, actuaciones parciales en varios juzgados, etc, etc.
Eso si, repasar todo lo que se habla ahora sobre la problemática de la justicia y ver que casi nadie pone en duda el sistema actual del "supuesto" juez de instrucción, sino que abogan por la matraquilla de siempre, mas jueces, mas medios para los Juzgados... y ¿el Ministerio Fiscal?... pues bien, gracias, limpiándonos las togas de los barrizales en el que nos meten gracias a nuestra pasividad institucional.

Salvador Viada dijo...

Creo que tienes razón en la conclusión. Nuestra justicia no está preparada para resistir procesos en los que la tensión sobre la justicia se mantienen por los poderosos durante mucho tiempo. Al final, quiebra. Es triste, pero creo que se pueden mostrar un monton de ejemplos: Botín, Banco Bilbao, Albertos, Prado, Tele Cinco, petroleras, Alierta... Al final, por unas razones o por otras, el sistema no resiste, y se quiebra. Para mi esa es la clave de la debilidad de nuestra justicia. Porque yo creo que el diseño es deliberado: se ha intentado hacer una justicia medianamente eficaz en los casos que afectan "al orden público", que son los que tu mencionas, y no se refuerza deliberadamente la estructura jurisdiccional (incluyendo Jueces de Instrucción, Fiscales y Fiscalías, Tribunales de Enjuiciamiento y Tribunal Supremo) frente a la amenaza de las presiones del poder. Y el resultado es el que vemos, y aún el que no vemos: además de los males del sistema, la desmoralización de muchos buenos fiscales y jueces que nos enrabietamos al ver que esto no funciona y no funciona en todo caso igual para todos.
Y tienes también razón cuando comentas que no se piensa en arreglar las cosas a fondo. No veo en actitudo ni al Gobierno ni tampoco a la oposición, enfrascados más en luchas de desgaste (cuando aquí deberían ir unido) que en otra cosa. Pero como yo soy un optimista (sin causa), conservo todavía una pequeña esperanza...

Valentín dijo...

En declaracíones de ayer domingo 11de mayo, Juan Fernando López Aguilar, dice que la mejora de la Justicia ha sido impedida por razones corporativas y políticas, unas y otras achacables al CGPJ.
En la entrevista que ayer domingo 11 de mayo publicaba el diario "GranadaHoy", Manuel Chaves, al ser preguntado sobre mejoras en la Justicia, responde con la huída: la Junta de Andalucía nada tiene que ver con ello: se trata de una competencia del Estado. Y añade que el "caso Mari Luz" fue debido a un error personal de un juez, también por completo ajeno a la Junta de Andalucía

Pavel Popov dijo...

Bueno amigo Salvador: yo me refería al coste de la "Operación Malaya"; la atribución del caso con dedicación exclusiva de un Fiscal; el necesario nombramiento de un segundo delegado Anticorrupción en la Fiscalía de Málaga; la división del proceso en múltiples piezas separadas; la ingente cantidad de medidas cautelares dictadas, y además de los pinchazos, la detención de un Notario y la inculpación de un miembro de la Carrera Judicial; la disolución de un Ayuntamiento y la constitución de una gestora; sus efectos colaterales en vía contencioso administrativa sobre problemática urbanística y licencias irregulares, etc., etc., que al menos en su mitad, se cierran con penas nimias. Es que produce no una sino varias sensaciones.
¿Tanto para tan poco? La sensación de impunidad, provoca criminogénesis en los malos, y aburrimiento en los Fiscales.

Salvador Viada dijo...

Tal vez tengas, Popov, razón cuando criticas ese acuerdo concreto. Como todo en nuestra profesión, lo que hay que hacer es leer los papeles: y efectivamente, desde fuera, parece un acuerdo muy pobre para la Fiscalía, para el estado de derecho. Pero yo no defiendo ese acuerdo, ni ningún otro en particular. En La Haya, presencié el acuerdo de un asesino confeso de mil prisioneros, a una pena que me averguenza simplemente mencionar (y a cambio de su colaboración, claro). Yo solo defiendo que exista esa posibilidad de pactar con los acusados. El pacto, que repugna al principio de legalidad tal como lo entendemos tradicionalmente (como necesidad de investigar exahustivamente), e introduce un fuerte componente de oportunidad en la actuación de la Fiscalía, aporta otras ventajas que han visto los sistemas anglosajones, mucho más prácticos y dominantes en la justicia internacional. En todo caso, es un buen terreno para mirarnos en los espejos de otros.