lunes, 12 de mayo de 2008

¡VAYA PANORAMA PINTA LOPEZ AGUILAR!

Mi compañero y sin embargo gran amigo Valentín Ruiz nos avisa en un comentario a este blog de unas declaraciones del exministro socialista, Lopez Aguilar a Europa Press. Llama la atención la sensación que trasmite de impotencia por los obstáculos que jalonan el camino a la mejora de la justicia, quien ha sido para mi uno de los mejores ministros de Justicia de la democracia (sin que eso lo ponga al nivel de Manuel Alonso Martínez, claro está). Nos dice Lopez Aguilar que "Los intentos de modernizar la Justicia emprendidos en lo últimos ocho años han tropezado con 'dificultades corporativas, estamentales, políticas, de conflictos entre comunidades autónomas y de estas con el Gobierno', así como con la 'confrontación del Consejo General del Poder Judicial con el Gobierno socialista'".


No tengo razones para dudar de que el Sr. Lopez Aguilar está convencido de lo que afirma, pero por mi parte creo que hubiera sido necesario buscar esos consensos que se reclaman. Tratar de consensuar los cambios y las reformas, desde las más simples como las relativas a los nombramientos de los cargos clave o las asignaciones presupuestarias a la justicia, a las más complejas como serían los alcances y limitaciones de las transferencias a las autonomías, las reformas de la LOPJ o del Estatuto del Ministerio Fiscal, y aún la búsqueda de acuerdos sobre el sistema de enjuiciamiento penal que se desea para el siglo XXI. El fracaso pues, es colectivo. Y la solución también ha de ser buscada entre todos.

Pero lo que a mi me parece imprescindible es que para la Justicia las reformas que se hagan lo han de ser desde una perspectiva despolitizadora en el sentido partidista. Porque si no se hace así, si no se enfoca la Justicia como un valor que ha de estar por encima de los partidos y no bajo su influencia, será imposible que todos se pongan de acuerdo. La oposición no estará de acuerdo con lo que decida el Gobierno; se buscarán -y encontraran- afinidades políticas en las carreras judicial y fiscal, utilizando los partidos a las asociaciones mayoritarias a cambio de unos cuantos nombramientos, y seguiremos como hasta ahora. Osea, mal.

8 comentarios:

Silvia dijo...

Ahora entiendo muchas cosas , por ejemplo : lo de "dar la Instrucción al Fiscal" , como el día de la marmota . Llevamos decenas de años hablando de dar la instrucción al Fiscal. ¿Quién no ha ido a un curso de formación sobre la Instrucción de Fiscal ?, dentro de unos meses se celebra uno , por si queda alguien . Las nuevas promociones de Fiscales , se entusiasman con la posibilidad de que un día no lejano, dejen de informar Diligencias Previas sin ningún sentido y por fin resuelvan ellos mismos sobre las diligencias a practicar .
El actual Ministro de Justicia, quizá por ser Fiscal, parece que tiene (o tenía) la sana intención de, por lo menos intentarlo , pero ya hemos leído recientemente como a través del "Pacto por la Justicia" , algunos pretenden que - otra vez más - nos quedemos como estamos. Falta consenso, pero ¿existe realmente voluntad política de que la Administración de Justicia funcione o, van a seguir parcheando con Leyes, Juzgados varios y organizaciones verticales?

Pavel Popov dijo...

De acuerdo con Silvia. Yo también creo que las prioridades del legislador (estrictamente políticas) son:
-Colocar a cuantos familiares o amiguetes se pueda, en el Consejo; si no los hubiera o hubiese, bastará con meter allí, al menos a gente de acrisolada lealtad para con nuestros postulados. Lo importante es tener controlado el órgano de gobierno.
-Establecer una férrea correa de transmisión entre la soldadesca (los miembros del MFiscal) y el Generalato (FGE) no vaya a ser que uno de los primeros se nos desmande y vaya por libre, al estilo de los, en otro tiempo, mal llamados "indomables" de la AN.
-Establecidas las dos premisas anteriores, se estará en posición de controlar los puestos clave, y de paso, la atribución de uno u otro asunto, investigación, expediente o juicio plenario. Vamos: controlar las normas de reparto.
-Lo de los sistemas de acceso a las carreras judicial y fiscal, es una prioridad pero no inmediata.
-todo lo demás (instrucción del Fiscal, reforma de la segunda instancia, unificación de la normativa procesal) puede y debe conservarse como objeto de debate, a manera de entretenimiento, que nos sirve de cortina de humo para los dos primeros objetivos antes apuntados.
Esto es lo que hay.

Salvador Viada dijo...

Eso que Pavel cree es lo que ha pasado desde que ingresé en la Carrera, hace ya 25 años. Y cada vez han atornillado más la situación. Pero no han acabado con las ideas. La gente sigue pensando que es necesaria mayor independencia en la Fiscalía y los jueces se lamentan de la politización del Consejo. Pueden amarrar al generalato de las carreras, pero no pueden hacer que la soldadesca deje de pensar con libertad. Y desde que hay internet, no pueden impedir que se opine hasta por escrito. Y de las ideas acaban surgiendo los cambios. Asi que, al menos en mi caso, a pensar, a opinar y a seguir peleando.

Pavel Popov dijo...

Pues a ver si nos ponemos las pilas. De nada vale debatir durante cerca de una hora en un Congreso, acerca de la duración límite de las Diligencias Informativas, o de la posibilidad del investigado de personarse en éstas, o de si cabe declararlas secretas. En su lugar, vamos a tratar de aclarar, si éstas Diligencias Informativas o de Instrucción, pueden seguirse sin interferencias extrañas del mando.

Pepe dijo...

Y a mi que me parece que os excedéis en la valoración de la "inteligencia" de los políticos para dominar esta situación. Más bien creo que lo que hay es una indolencia general por nuestra parte (sí, es necesario hacer autocrítica), que es más cómodo seguir cómo estamos que no pelear cada día por una ansiada independencia. Y creo que si nos pusiéramos a ello, sin mucha dificultad lo lograríamos, pero para eso deberíamos ser más y ,sobre todo, tener ganas de trabajar por una justicia más despolitizada e independiente. Y creo que los gestos del día a día son importantes.

Pavel Popov dijo...

¿Gestos?, ¿qué gestos?. Admito sugerencias. Mientras no las reciba, parece ser que la disidencia con la mayoría tiene por único fruto ser condenado al ostracismo. Por excepción, algunos llegan a convertirse en mártires, eso sí, por completo ignorados.

Pepe dijo...

Pues , por ejemplo, cuando un fiscal jefe te da una orden contraria al ordenamiento jurídico rebatirla y llevarlo a Junta si es necesario; o si te quita un asunto exigirle que dé cuenta al Consejo Fiscal y si no lo hace demandarlo ante el FGE por no hacerlo ; o si algún Jefe hace de su Fiscalía un cortijo,plantarle cara y quejarse continuamente de esa actitud ... Y no dejar de callarse nunca , en las juntas protestar y que quede constancia de ello. Quizás la Inspección, si hiciera sus deberes debería leer las actas de todas las Juntas de Fiscalía e inspeccionar de verdad ... En fin, ser mosca cojonera, y no dejar nunca de serlo. ¿Condenados al ostracismo? Si, claro. Pero si no haces nada de eso también serás condenado porque tú no eres "uno de los suyos". Claro, que si lo que quieres es ser Jefe o aun algo mejor , Teniente, entonces para eso tienes que ser pelota y servil , con los fiscales más antiguos, con los políticos, con los arzobispos ... con todo el mundo, y para eso hay que valer. También es cierto que las cosas van cambiando y hay muchos jefes que están llegando a dónde llegan gracias a sus méritos y a que hacen las cosas cómo hay que hacerlas y que hay y ha habido grandes jefes, a cuyo amparo, sí amparo, uno se sentía orgulloso de ser fiscal... Pero en aquellos lugares dónde eso no existe hay que protestar, dar la coña y guerrear todo lo que se pueda . ¿Que es cansado? sí, pero es la única manera de seguir adelante y además ,algunos no sabemos hacerlo de otra manera.

Salvador Viada dijo...

Yo si que creo en los gestos. Creo en el ejemplo que se da, y creo en la libertad de expresión (pese a quien pese); creo en el no someterse, sin necesidad de hacer proselitismo, pero no someterse. Creo en mantener el criterio propio, y también en la lucha permanente. Me parece bien solidarizarme con los que hacen gestos, y ponerme delante de los que nos condenan al ostracismo. Y creo que al final, al final (para dentro de bastante tiempo), ganaremos.