sábado, 3 de mayo de 2008

LA CAUSA ESTÁ EN FISCALÍA... O NO

Me alerta mi amigo Pepe Perals de una noticia que publicaba El País del día 1 de mayo, sobre la investigación del Consejo del Poder Judicial al Juzgado que llevaba las denuncias que Sylvina Bassani había hecho contra su exmarido, el cual terminó después con su vida. Confieso que pocos crímenes me afectan tanto como aquellos que se refieren a la violencia machista. Hay en ellos algunos aspectos en el autor que me resultan difíciles de entender (como el desprecio a las consecuencias jurídicas del delito, por ejemplo), junto con otros tan despreciables como el abuso de la fuerza, el desprecio por la vida y la dignidad de la pareja o de los hijos, la demolición psicológica de la víctima o el aprovechamiento de la indefensión de esta. Pero ahora me interesa hacer referencia a la noticia de El País, y en particular a un aspecto que se recoge en la misma. Parece ser que la funcionaria que tramitaba las denuncias, cuando la denunciante le pedía información sobre el estado de la causa, le contestaba que "la tenía el Fiscal", dado que no la encontraba.

A lo largo de los años he visto varios abusos en algunos Juzgados que se realizan utilizando a la Fiscalía. Así, la remisión de multitud de causas "para instrucción" en vísperas de una inspección, o en fechas anteriores a las vacaciones o de cese del titular del Juzgado. Sin duda la picaresca será más rica. Me dice Pepe, y no puedo estar más de acuerdo, que va llegando la hora de que se señale con un código de barras cada causa y que el citado código se facilite a las partes de modo que sea inmediato el determinar donde está en cada momento la causa, pasando las referencias por lectores que estén al alcance de todas las partes. No es tan difícil. De hecho vemos que no hay supermercado que no disponga de dicho servicio. ¡Hay que ver que desidia!

1 comentario:

Silvia dijo...

Sí , en principio suena raro : equiparar una causa judicial a un yogur,una lata de esparrágos, o un libro...¿o no tanto?
Hace no muchos años parecía impensable celebrar juicios por videoconferencia y ahí estamos: hoy, lo que parece absurdo es hacer que peritos judiciales se desplacen desde Madrid para ratificar sus informes y tanto más para los testigos... Sorprende por contra que el estado y las idas y venidas de las causas dependa de un registro manual e individual sin mayor control, y que tanto tiempo resta para otras cosas más importantes. Es necesario evolucionar.