sábado, 24 de octubre de 2009

QUERIDO JOVEN FISCAL:

Si tienes, querido compañero, una vida profesional tan cargada de servicios que no puedes llegar a disfrutar de lo hermoso de este trabajo, consuelate: hay muchos que están como tu.   Desde Vigo a Figueras; Barcelona, Madrid, Sevilla, Ponferrada... En todas partes oigo lo mismo.  Hoy he estado en las fiscalías de Valencia y Castellón.  En ésta última he hablado con un compañero jóven que amablemente me ha mostrado su estadillo de servicios: un solo día sin servicios este mes para calificar.   Por tanto, la mesa le tapaba la cara.   Me parece increíble.   ¡Háblale a él de ir a cursos!  Los fiscales jefes, además, están en una debilidad institucional que les impide hacer lo que deberían: los servicios que ocupen más de tres días semanales a todos los fiscales de la plantilla no se pueden cubrir, y no por tanto no se va.   Pero ¿cuanto durarían, despues de la reforma del bueno de Acebes y del representante de Shakira, con la complicidad irresponsable de algunos fiscales?   La salida tendrás que buscarla tu.   Fiándote de tu compañero que anda tan jodido como tu, aunque ahora no veas en él ningún rasgo de amabilidad o solidaridad: desde Santo Tomás sabemos que es preciso un mínimo de bienestar para la práctica de la virtud.  Y ese bienestar profesional hoy no existe.   Mientras algunos están hoy preocupados por la putada que le hicieron a tal o cual compañero con su jefatura, hoy tus problemas -que son los más graves de la Fiscalía- tienen mala solución.   Aún así, no pierdas la ilusión porque si eso ocurre la Fiscalía y la Justicia se quedan sin esperanza.

16 comentarios:

Pepe dijo...

Lo malo no es que uno esté con 19 días de servicios y 1 día libre para calificar , sino lo que "duele" es la calidad de esos servicios. Porque lo que hacen los fiscales de hoy en día , los de infantería, es en muchas ocasiones de guardias muncipales (porque de eso se trata en el 80% de los juicios de faltas) o de asistentes sociales (porque eso es lo que se ve en gran parte en los JVM) o de meras computadoras que se limitan a copiar y pegar unos hechos del atestado, ponerles una pena y convertirlo en una sentencia, todo en menos de 24 horas (los juicios rápidos), por no hablar de las vistas civiles en las que los cónyuges discuten 50€ de pensión ... y así hasta el infinito, teniendo en muchas ocasiones que realizar penosos viajes de una hora y media para ir y otro tanto para volver gracias al maravilloso mapa de partidos judiciales que disfrutamos (en 1868 cuando se crearon los partidos judiciales había 463 , hoy hay 425, será que apenas han cambido las infraestructuras ni los medios de comuncación en este siglo y medio); en definitiva , que la ilusión por el trabajo de fiscal la tenemos, pero de fiscal , no en lo que poco a poco nos van convirtiendo. Así que mantendremos la ilusión para cambiar , y para que los de "arriba" se enteren de una vez que la Carrera no está descontenta porque le den una plaza de fiscal jefe a uno u a otro, sino porque las condiciones de trabajo están empezando a ser penosas y tratamos cada día asuntos de gran trascendencia que muchas veces se han de postergar por lo urgente (la gran estafa durmiendo el sueño de los justos porque uno no deja de hacer juicios de faltas) y en definitiva eso es lo que les interesa a muchos ... un Ministerio Fiscal débil, cansado y multiocupado en cosas que no molesten...

Jesus María García Calderón dijo...

Querido Salvador; no sabes cuanto me alegro de encontrar este "ágora virtual" que tanto venía necesitando nuestra Carrera. Mi más sincera enhorabuena. Lo más positivo es comprobar que vuestra preocupación se centra en criterios estrictamente profesionales y en la necesidad de recordar, sin ofender a nadie, la importancia de nuestra imparcialidad. Muchas gracias por tu esfuerzo y por entregarnos este "espejo" que tendremos que mirar a menudo para conocer mejor nuestras carencias.

LUPO dijo...

Aprovecho mis cinco minutos de relax previos a hacer de asistente social hoy, tarea esta que llena la mayoría de las mañanas de Guardia de los sábados en esta mi capital de destino, donde los no adscritos al servicio de Violencia nos ponemos a repartir, cual churros, órdenes de protección hasta el lunes por la mañana, día en el que el meollo de la causa se ve en el Juzgado de Violencia por los Fiscales de Violencia (¡que organización!) para cofirmar el comentario de PEPE que señala el motivo principal de la ineficaz actuación del actual Ministerio Fiscal, porque lo peor no es lo que cuenta sino que en esa tesitura están desde Fiscales recién integrados hasta Fiscales con veinte o treinta años de Carrera,que deberían dedicarse a llevar los temas mas complicados y trascendentes que, aunque fuera por su experiencia deberían ser el eje de su actividad y que, aunque quisieran, no pueden (bien es cierto que algunos prefieren estar "comodamente" haciendo de Guardia Municipal o computadora, pero eso es otra historia).
¡ah! y bienvenido al blogg Jefe, espero que no te limites a esta salutación y nos aportes algo de tu dilatada esperiencia en las alturas y semialturas, ayudaría a la moral de la tropa saber que compartes algunas de nuestras inquietudes.

Una jurista dijo...

Queridos y queridas fiscales: entiendo que la justicia de a pie en España (y la no tan de a pie) es penosa y obsoleta para el Ministerio Público y para los justiciables; conozco vuestras dificultades en vuestro día a día y apoyo vuestras justas reivindicaciones. Sin embargo,he de deciros que "en mi orilla", las cosas no están mucho mejor. La ciencia no está valorada ni pagada, debes de tener dos trabajos en la "cosa jurídica" para poder dedicarte a tu primigenia vocación; se impone utilizar el poco dinero que tienes para publicar un libro o una separata por tí misma, antes que para cambiar el sofá-cama de tu apartamento de alquiler que de cama ya tiene poco (es mi caso), porque tu "jefe" entiende que tu investigación (en la que tú misma te has pagado tus estancias en Europa) requiere un estudio detallado de DOS años!!!,para ser publicada. Arañas tiempo de donde no lo hay, tras llegar acasa muy cansada de un trabajo de jurista mal pagado de 9 a 5,para preparar tus clases que impartes de 7 a 9 y a veces, durante 5 horas (cuando 1 o dos veces al mes toca los sábados). Todo por algo que te pagarán al final del semestre y muy mal. En fin, amigos, que el que no se consuela es porque no quiere. Os sigo animando a que intentéis salvar como podáis, vuestras dificultades y ya véis, contradigo eso de que"es necesario un mínimo de bienestar para la práctica de la virtud".Se puede sobrevivir sin sofá-cama un tiempo, pero prefiero irme a dormir con la cabeza tranquila y el corazón ilusionado en mi maltrecho sofá (aunque ya no tengo 20 años), antes que renunciar a que la justicia (en cualquiera de sus formas)siga avanzando por encima de intereses, presiones o mediocridades. Nos va mucho en elo. Saludos.

Silvia dijo...

Querido Salva:
No sé si soy una joven fiscal, ya que, tuve la suerte o quizá, la desgracia, de conocer brevemente épocas distintas. Ya te he dicho en este blog cuánto me alegro de que el turismo rural que has iniciado, te ponga en contacto con la real situación de la mayoría de la Carrera Fiscal de los fiscales de a pie.
Desde esa perspectiva del fiscal de a pie, nueva para ti , pero ignorada deliberadamente por muchos otros , se comprende fácilmente no sólo el porqué los fiscales no van a cursos ; el porqué no tienen capacidad para responder ante ordenes arbitrarias confundiendo interesada y peligrosamente el principio de jerarquía con el de obediencia debida; el porqué no se apoya a los pocos que todavía , y por poco tiempo ya, persiguen mantener los principios que constitucionalmente , pero no en la práctica, rigen en nuestra carrera …en definitiva creo que has sido testigo directo del amansamiento institucional de los fiscales. Creo que la dignidad de la carrera se mide por la de sus bases. Bienvenido al club.

Silvia dijo...

Por cierto , lo que no me vale es el consuelo colectivo que propones , ya se sabe... mal de muchos...

Salvador Viada dijo...

Nuevamente, Silvia, encuentras el problema principal de esta situación: el aletargamiento general debido a la gran cantidad de trabajo y servicios que han de afrontarse. Pero no creo que haya que limitarse a consolarnos de manera recíproca: hay que cambiar las cosas. Creo que la Independiente podría ayudar introduciendo una reclamación básica en nuestra asociación: dos días por semana, blindados, para todos los fiscales por "servicio" de despacho de papel. Se que los Jefes y los mandos de nuestra carrera pondrán el grito en el cielo, pero los fiscales han de durar con ilusión al menos hasta que se retiren y hay que cuidarlos. Es una apuesta por recuperar nuestra condición de juristas (que piensan) que necesitan un poco de tiempo para reflexionar sobre lo que hacen.
Dos dias por semana (blindados) para "servicio de papel".

Anónimo dijo...

Exageraís, y las justas reinvindicaciones que deben hacerse, pierden fuerza por ello.

pilar dijo...

En fin , Salvador, eso de conservar la ilusión hasta el momento de la retirada no deja de ser, ya para muchos, mas que eso, una ilusión. Comparto la idea de que hay que luchar por recuperarla, pero la de algunos quedó atrás hace muchos años. Más de un día te levantas con el convencimiento de que vas a recuperarla, pero antes o después algo ocurre que te vuelve a hacer desear que te toque la lotería o que te hace plantearte ponerte a estudiar para especialista de o contencioso- administrativo(no sin cierta impresión de que se te ha pasado el arroz para eso)y que venga otro a ejercer de asistente social.
Y lo triste no es que en personas como yo cunda el desánimo, lo triste es ver como recién llegados con menos de tres meses de trabajo ya estén en cierta forma "lamentando" donde se han metido y literalmente "quemados". Que yo al menos tardé un año en desanimarme. Y entiendo que no se les puede criticar máxime cuando nada más entrar se encuentran con que nadie les respeta y les caen palos por todos lados. Que tienen que aguantar situaciones que ningún sindicato toleraría ni de lejos para cualquier de sus trabajadores, les ningunean en , lamentablemente, demasiadas ocasines y cuando tratan de buscar apoyo "institucional" los tratan muchas veces como si fueran críos de colegio en lugar de Fiscales, con soluciones que considero una verdadera falta de respeto(curiosamente faltarle el respeto al Jefe es falta grave y que él te lo falte a ti, si no pasa de ser una desconsideración aunque sea en tu presencia, falta leve, ¿donde está la frontera entre la desconsideración sin más y la falta grave de consideración?, no es eso un agravio comparativo, no deberían ser lo de las alturas los que den ejemplo, no es más grave que un jefe falte al respeto a un subordinado), y que desde luego afectan a la dignidad de todos.Aunque muchos no se sientan agredidos con tales prácticas, pues hay quien aplica la triste teoría de que no se mete en peleas ajenas(o como yo resumo en la frase "mientras no me toquen mi riñón"), considero que es muy triste lo que pasa y que por lo que veo vamos a peor. Y eso lo digo con conocimiento de causa, que he vivido situaciones lamentables (como que cuatro ordenadores para una Fiscalía de 30 se repartan por escalafón, y no se deje ninguno para los de abajo, ni siquiera para su puesta en común y lo coja incluso alguna persona que no lo había usado y que siguió sin usarlo) que creía "insuperables" pero que últimamente he tenido que presenciar situaciones muchísimo peores, que te llevan a pensar si no te hubiera ido mejor de escaparitista de El CorteInglés.

pilar dijo...

Por cierto una precisión en relación a mi intervención anterior, considero esencial la labor que realizan los asistentes sociales y que muchas cosas irían mejor en este país si contaramos con más de esos profesionales. Sólo que cada uno debe ejercer s función y que no todos los problemas se solucionan poniendo un Fiscal en su vida(es más a veces estropeamos más las cosas). Y que conste que una intervención que tuve en mi primer destino como auténtico asistente social me hizo ilusionarme más en lo que hacía, lo que no me impide reconocer que aquello no debería haber entrado dentro de "mis funciones". Todo esto sin duda enlaza con lo que escribió Salvador hace unos días sobre la violencia de género pero no es el tema que nos ocupa(por cierto que entonces entré como Verdi pero alguien muy cercano me invitó a entrar con mi propio nombre).
En fin y por no salirme del tema, no sé que experiencias habrá tenido anónimo y me alegro que hayan sido mejores que las que exponemos o que al menos él lo haya vivido así. Ahora bien, lejos de exagerar creo que al escribir dentro de lo "políticamente correcto" no exponemos la realidad con toda su crudeza, o al menos esa es mi opinión. Quizás esos cambios que haya que hacer precisamente deberían empezar por eso y por reivindicar la dignidad de la Carrera, que depende del trato que tenemos todos dentro de ella. Será que al menos a mi que se "escache" al de al lado me parece peor que que se haga conmigo y más cuando se trata de un recien llegado con escasos recursos para su defensa...

Una jurista dijo...

Anónimo: no creo que ninguno de los fiscales que aquí han expuesto sus argumentos, exageren al exponer aquí sus justas y realistas reivindicaciones. ¿Cuáles son las tuyas?. Saludos.

Silvia dijo...

Querido anónimo
Resumir la situación que aquí se describe en la forma que alegremente lo haces me parece una falta de consideración para los que aquí exponemos abiertamente nuestras preocupaciones.
Y , al menos, me uno a la invitación de Una Jurista , sé generoso y comparte cuáles son esas” justas reivindicaciones “más relevantes para ti que la dignidad profesional y personal de los fiscales que día a día están currando en las trincheras.

Pepe dijo...

Creo que anónimo ha sido afortunado y quizás por eso ha dicho lo que ha dicho (me gustaría que compartiera con nosotros su destino y escalafón y así quizás todo sería más comprensible). O eso , o que quizás no nos hemos explicado con precisión y hemos pecado de excesivamente generalistas para no ir al caso concreto . No hemos hablado de : despachos compartidos por 5 fiscales sin cristal en la ventana porque no había presupuesto, poniendo vistos con guantes ; no hemos hablado de hacer 160 kms. por carreteras regionales para hacer una vista de UNA demanda de incapacidad y no hacerla porque se les olvidó citar al forense y vuelta a fiscalía, mientras las causas con preso descansan en la mesa esperando nuestro regreso; no hemos hablado de los despachos compartidos y de las mesas (camilla) compartidas en áticos en los que en invierno hace mucho frío y en verano mucho calor ; no hemos hablado de los señalamientos inesperados porque el fiscal que le tocaba se puso malo; no hablamos de falta de códigos, ordenadores e impresoras que como dice Pilar se atribuían por escalafón porque quedaban bonitos en el despacho , aunque después no se usaran; no hablamos de esos fiscales a los que les bajan 60 PA´s en una mañana para calificar ...
No sé , hemos hablado de muchas otras cosas , Salva hasta publicó una foto de una mesa a la vuelta de vacaciones, así que no, no creo que exageremos. Siempre hay afortunados a los que les toca la lotería o que se lo toman todo de otra manera. Pero personalmente, y por lo que veo a mi alreddor, no creo que exageremos en absoluto. Y tampoco creo que se nos pueda tachar de falta de optimismo. Al contrario, este blog y lo que intentamos hacer publicando en el, se debe a que aun tenemos confianza en que algo se puede cambiar . Pero para ello hay que protestar y gritar todas las injusticias que se ven laboralmente cada día. Así es como se cambian las cosas , no quedándose callados y diciendo que tampoco es para tanto.

Anónimo dijo...

Llevo 20 años en el oficio y he pasado por unos cuantos destinos, me ha gustado aprender el oficio en sus distintas especialidades, siempre como fiscal de base.

He despachado en lugares mal dotados de medios, he hecho juicios a patadas y sigo en la brecha, así que no disfruto de ningún chollo que explique mi falta de beligerancia en la queja.

Me parece increible -y una exageración- que en tan solo un año ya se esté de vuelta, por malas que sean las condiciones de trabajo.

Hay que reivindicar plantillas más ajustadas a las necesidades, por supuesto, y también hay que pedir que cuando un fiscal se escaquea (alguno conozco que lleva años haciendolo), responda por ello.

Este no es el trabajo más duro del mundo, nos pongamos como nos pongamos. Creo que plantear las cosas con esta falta de mesura perjudica nuestra credibilidad. Me caerá un chorreo, pero es lo que pienso.

Salvador Viada dijo...

No hay chorreos aquí, solo diferencia de opiniones. Todos conocemos casos individuales de todo: del que saca lo que le llega, del que no lo hace, del que se pasa la vida devolviendo papeles con diligencias imposibles, o del que arranca la última página de una causa para ganar tiempo en el Juzgado. Y muchas más cosas. Pero a mi me parece una verguenza que un Fiscal, especialmente los que llevan poco tiempo en el oficio, tengan uno o dos días ¡al mes! para despachar el papel. Así no se mejora la justicia porque es fácil suponer que en esos dos días tampoco hay mucho tiempo para pensar o para estudiar. Es claro que este no es un oficio como el de las minas o el campo. Pero si lo quieres hacer bien, necesitas tiempo. Yo quiero que los fiscales tengan algo de tiempo para trabajar bien. Anónimo, lo que he visto en muchos lugares de España es como te lo cuento. Otros lo sabrán mejor que yo, pero yo lo he visto. Mucha gente está muy puteada, con perdón.

Por otra parte, anónimo, gracias por participar; si vas a seguir, búscate un nick. Saludos.

Una jurista dijo...

Ay, por favor. Que ahora tengo que escuchar que el trabajo intelectual, jurídico-práctico, etc. no es duro. Debe de ser que yo he elegido fatal el camino de la docencia, compatibilizado con otro trabajo mal pagado, difícil -porque le veo la cara día a día a los más tiernos delincuentes- y sin alicientes. Ahora sé que -según anónimo- la comodidad se encuentra en ser fiscal. Y yo que pensaba que mi chico me decía la verdad cuando hay días en que las tensiones, cansancios, juicios, jefes, ¡jueces! afloran y no hay mucho tiempo para el romanticismo...
Pero, nada, como ha dicho Salva, aquí sólo hay diferentes opiniones. Por eso tú y yo, podemos expresar la nuestra. Saludos.