miércoles, 11 de noviembre de 2009

¡CUIDADO!

En unos pocos días se han ido reproduciendo artículos de opinión muy críticos con la falta de atención prestada a determinadas actuaciones judiciales en casos políticos y también a los ecos de las mismas en la prensa por razón de filtraciones en la prensa.  Me gustaría citar aquí el publicado por el catedrático Miguel Bajo hace unos días en El Mundo, o el publicado ayer en El País por tres ilustres juristas.   Me preocupa que la lucha contra la corrupción y contra otros delitos nos arrastre a todos, poco a poco y sin darnos cuenta, a luchar a cualquier precio contra ella.   Sobre todo cuando vemos que el legislador no tiene problemas para establecer nuevas reglas en el derecho penal (lo que disminuye la imputabilidad pasa a aumentar la antijuridicidad) para combatir determinados delitos.   Yo creo que hay que oir a los críticos, y que hay que preguntarse si detrás de algunas de esas cosas no está en realidad la necesidad de hacer cambios o -como venimos defendiendo- de establecer un Juez de garantías (que realmente lo sea) en lugar del Juez de Instrucción.

7 comentarios:

Una jurista dijo...

Gracias, Salva. Porque parecía que tenían que decirlo los cuatro expertos juristas. Cuando "una jurista" a secas expresa su opinión sobre estos asuntos de forma razonada y con argumentos, parece que ese día me he levantado mal o que mis conocimientos jurídicos se alejan de la realidad procesal. Lo cierto, es que en el artículo de El País se menciona: "De forma simultánea a la producción de las fuentes de prueba, incluso cuando estas se obtienen mediante los medios más injerentes en los derechos fundamentales, la sociedad toma puntual conocimiento de conversaciones telefónicas, de anotaciones en agendas privadas, de datos fiscales, bancarios o clínicos de personas inculpadas o protoinculpadas". Firman este artículo un magistrado, una magistrada y un catedrático de derecho constitucional. Saludos.

Salvador Viada dijo...

Gracias a ti. Mira, yo creo que vamos haciendo fiscales y jueces las cosas como mejor sabemos. Pero que puede pasar (quizá esté pasando) que sobre la base de que se admite una práctica determinada por el TS o por el TCC, que podamos ir deslizándonos hacia lo antijurídico. La FGE podría dar indicaciones, o los acuerdo del pleno del TS sobre ciertas materias; pero tus comentarios (y los de los artículistas que cito), que sigo en esta entrada en lo esencial, van dirigidos a estar alerta para no meter la pata.

Una jurista dijo...

Perdón por el doble post, pero el artículo de El País firmado por la magistrada, el magistrado y el catedrático de derecho constitucional, señala algo que también viene muy a colación: "Sorprende que pueda generar mayor debate público y mayor reproche, que un juez no decida la prisión provisional en un caso de relevancia mediática a que un juez pueda haber ordenado la intervención de las comunicaciones entre un inculpado y su letrado, sin que conste en la causa (al menos de cuanto ha trascendido) dato que permitiera pronosticar qe el segundo podía formar parte del círculo de presuntos responsables criminales del delito que se investiga". Pues eso.

Una jurista dijo...

Salva, hemos cruzado comentarios, mientras hacía el segundo. Sí, en general, la buena fe de los jueces y los fiscales (y la de todos nosotros), se presume, porque si no esto sería una locura. Pero no hay que relajarse cuando se trata de la justicia. Me viene a la cabeza la crítica de Emmanuel Mounier (filósofo de principios del Siglo XX y fundador de la revista "Esprit", que ahí sigue como referente intelectual) a la vida indiferente, despersonalizada y alejada de la realidad que existía en la Universidad de la Sorbona en aquel momento. Mounier, que empezó Medicina por consejo de sus padres, decía de aquellos catedráticos: "No conocen el hospital más que desde su recinto de la comisión de higiene". Todo ese rollo, pare recordar que debemos de procurar no perder el contacto con la relidad jurídica y social. Saludos.

Pepe dijo...

Con toda la precaución que hay que tener cuando estamos ante casos que se encuentran bajo el secreto del sumario y de los que solo conocemos retazos que se filtran más o menos interesadamente, tengo que decir que sí estoy en lo esencial de acuerdo con lo que decís: en que se ha de preservar el secreto del sumario y huir de las filtraciones y de la exposición pública de los detenidos; y que la prisión provisional tiene los fines constitucionales ya conocidos por todos.
Ahora bien, me sorprende que todo el escándalo haya surgido cuando estos hechos han afectado a poderosos. Por el contrario, cuando se trata del maltratador de género o del presunto violador y asesino de una niña (¿Cuanto lleva en prisión provisional Santiago del Valle?) nadie se rasga las vestiduras por su situación e incluso se plantea la instauración de la cadena perpetua; ni tampoco nadie clama contra la exposición pública esposados de los presuntos asesinos de Marta del Castillo, por ejemplo.En cuanto la prisión provisional o el "paseillo" han afectado a políticos y banqueros entonces se ha cuestionado el sistema de la Justicia y se grita en defensa encendida de la defensa de los derechos ciudadanos.
Y cuando alguien critica (un fiscal,legalmente, mediante la utilización de los recursos ordinarios) la libertad provisional de una persona que parece haber reconocido que tiene un millón de euros en Suiza (con lo que el riesgo de fuga se puede entender previsible), entonces no solo se alzan las voces contra dicho recurso sino que surge incluso la posibilidad de quererellarse contra lso que discrepan (¿no pueden estar los jueces sometidos a la sana crítica?¿O solo algunos?).
En fin, que es triste que este revuelo de plumas ilustres surja cuando la Justicia actúa finalmente contra corruptos y poderosos , y que como es habitual hayan permanecido calladas cuando afectaba a las clases más desfavorecidas o menos poderosas. Sigo pensando que la Justicia ha de ser igual para todos y la prisión provisional que se acuerda para el narcotraficante que previsiblemente se fugará está prevista (ley de 2003 aprobada de acuerdo con el TC)también para el poderoso que ha evadido divisas a paraísos fiscales o el político que ha corrompido el sistema de recalificación de terrenos y se ha lucrado con ello . Y creo que si un Juez decide no acordar esa prisión provisional esa decisión podrá ser recurrida y criticada y no por ello se alterarán las garantías del sistema para todos los ciudadanos.

Salvador Viada dijo...

Pepe, llevas la cuestión a otro sitio, quizá relacionado con el problema, pero otro: ¿Son en España todos iguales ante la ley? Yo llevo defendiendo desde hace muchos años que ni hablar. Que la ley pena misma se promulga para el castigo de unos pero no de todos; y que se aplica de manera diferente. Y que la politización de la Justicia tiene mucho que ver con esa asimétrica aplicación de la ley, siempre en beneficio de los poderosos.

Pero ¡cuidado!; intentar corregir con excesos los defectos de la ley creo que es un error. El camino ha de ser presionar por conseguir que la ley misma castigue igual conductas igualmente graves y que se creen las condiciones para poder aplicarla a todos por igual.

Pepe dijo...

En esas andamos ...
Un abrazo