viernes, 13 de noviembre de 2009

LOS FISCALES NO PIDEN

Ante la evidencia que la gran mayoría de las Fiscalías más importantes (Fiscalías de Sala, TSJs, Audiencias) están dirigidas por asociados de la AF o de la UPF, en más de una ocasión he comentado esto con vocales del Consejo.   Al final, el argumento más esgrimido es "que muchos fiscales no asociados, no piden".   Esa argumentación merece una reflexión, porque tiene algo de cierta.   Yo mismo, en alguna ocasión, me lo he pensado a la hora de pedir una plaza sobre la base del siguiente razonamiento: el FGE tiene su candidato, y la AF va a votar al suyo; voy a salir de allí sin la plaza y sin un voto.   Como así fué, por cierto.   Es muy posible que yo no mereciera ni siquiera ese único voto, pero lo peor es lo predecible del caso.   Esa situación que describen los vocales es la expresión de un grave problema a mi juicio: no hay confianza en la imparcialidad del Consejo Fiscal; es como si por la vía de hecho una mayoría de los fiscales se sintiera desplazada.  Cada uno cree que esas cosas solo le ocurren a uno, pero en realidad nos ocurren a casi todos.   Yo creo que esa confianza ha de recuperarse; de otra forma seguiremos a este triste tran tran, ya que tenemos bloqueado el órgano que puede relanzar las ilusiones en nuestra Carrera.  Unas ilusiones apagadas por el pesimismo crónico, como comentaba el otro día una compañera en este blog.   Y eso es cosa de todos.   Hace falta mejorar y cambiar muchas cosas en el Consejo: pero lo fundamental es que los fiscales luchen por él (y a veces, cuando ocurren ciertas cosas, contra él).

15 comentarios:

LUPO dijo...

El Consejo Fiscal no es diferente a otros Órganos Colegiados o Asamblearios que pululan en el régimen actual. Parlamentos, Salas, Tribunales.... como se accede a ellos o prima para acceder a ellos el nombramiento de claro signo ideológico pues sabes de antemano los resultados, nunca te sorprenden, y... y terminas por pasar. Ni siquiera el consuelo de presentarse para avergonzarles por su partidismo nos dejan, porque pierden la verguenza según juran su cargo, o trasmutan su visión moral del mundo, o algo raro les pasa. Por eso es necesario no ya solo que al Consejo Fiscal vayan personas en principio independientes en su actuar sino que para los nombramientos se prevean mecanismos que impidan ese control absolutista por las minorias-mayoritarias ideológicas del mismo. Por ejemplo, hacer intervenir a las Plantillas de Fiscalía en la renovación o no de su Fiscal Jefe, votando en favor o no de la misma, obligando a que en el Consejo se de una mayoría cualificada para ir contra la voluntad así expresada, o, en los casos de nombramientos por "imposición" del Fiscal General ciñendo la duración de estos a lo que este dure.

Salvador Viada dijo...

Hay que llevar esa propuesta tuya, Lupo, y algunas otras, al Proyecto de Reglamento del Ministerio Fiscal que se ha hecho circular entre las asociaciones. Me parece una propuesta muy interesante, junto con la exigencia de que haya una audiencia entre los candidatos, que las decisiones del Consejo Fiscal sean motivadasvocales y que las actas del Consejo fiscal sean públicas, a diferencia de lo que ocurre ahora.

LUPO dijo...

El secreto de las actas del Consejo Fiscal es de chiste, ¡vamos! en una Carrera donde a los diez minutos todo se sabe es como ponerle puerta al campo, ¡ilusos!.

Ya en serio, ese secretismo lo que hace es fomentar la rumorología entre los Fiscales, lo que, a mi juicio, hace mas daño que poner en clarito y por escrito que nombran a alguien por ser de estos o de aquellos, y punto.

María Jesús dijo...

Salva, que en la entrada " El Ministerio se disculpa" os he dado las gracias a la APIF

Salvador Viada dijo...

Querida Maria Jesús, te agradezco mucho tu apoyo: vamos a cambiar todo este tinglado que hay aquí montado, ya lo verás.

Anónimo dijo...

Salva, Quien te apoyó para anticorrupción, de palntilla y teniente, quie nte apoyó para ser nada menos que Fiscal del Supremo?

Salvador Viada dijo...

Querido anónimo, para fiscal de anticorrupción, fué una votación unánime (AF y UPF); para Teniente, tuve 11 votos (luego el Gobierno del PP me "cajoneó" durante casi dos años y busqué una salida profesional en Holanda); para el Tribunal Supremo tuve 11 votos. Además, en otras ocasiones, no he tenido apoyo alguno, como las tres veces que pedí el Supremo con anterioridad. Todas esas votaciones tienen historia, que si quieres te cuento cara a cara, anónimo.

Valentín Ruiz dijo...

Para Lupo y Salva:

En el mes de julio, opté junto con otras plazas vacantes, a la Jefatura de Araba. Sabía que no prosperaría, pero no que lo hicieran tan descaradamente: cuatro días después de remitirse la solicitud, y mes y medio antes de la sesión del Consejo Fiscal, ya me dijeron que ni siquiera mi propuesta iba a ser debatida, porque la plaza había sido consensuada de antemano, es decir, que ya estaba adjudicada cuando salió a concurso, y por éso mismo salió.

¿Quién da más?

Salvador Viada dijo...

Lo siento, Valentín. No sabía esa jugada, y a fé que es de las buenas. Un abrazo, amigo.

LUPO dijo...

No mientes a la bicha Valentín. ¿Quién da mas?, ellos mismos. Para empezar han pasado de “llamar” a algún candidato para “invitarle” a retirar su instancia (según los rumores así paso en el último concurso a Fiscal Jefe de Madrid) a pasar por un tubo de alguno, como, según nos cuentas, tu caso. Lo que es sangrante, penoso, potativo, y todo lo que se nos ocurra, es que estas movidas lleven pasando hace muchos años cada vez que sale a concurso una Fiscalía que el FGE de turno considere sensible (con todas mis reservas hacia la prensa he leído lo escrito sobre el nombramiento del Jefe de la Fiscalía aludida por Valentín y se me han abierto las carnes, como diría un castizo). Y lo peor es que esto, por lo que dicen los compañeros, está llegando a puestos menores, adjuntos a Fiscales de Sala con perfil tan concreto que sólo le faltan nombre y apellidos, aumento de plazas en Fiscalías Especiales para poder ser cubiertas por un Fiscal en concreto, tras el paripé del concurso de “méritos” de turno… ¡uff!
Por cierto, Valentín dice que la plaza había sido consensuada de antemano, ¿por quién? (descarto que haya sido por la AF, la UPF, y la FGE, obviamente, pues ya han dejado claro nuestros compañeros de la AF que ellos de consenso y paripes bajo cuerda nada de nada, que ¡lo juran por Snoopy!). Penoso.

Valentín Ruiz dijo...

Siento la omisión, involuntaria por mi parte. Ocurrió en julio-septiembre de 2006, y quienes tengáis acceso a la documentación de entonces, comprobaréis que el proceso de designación, impecable formalmente, fue resuelto si no por unanimidad, por una apariencia o disfraz de consenso que a mí me fue revelado dos meses antes.

Valentín Ruiz dijo...

Y ahora para el anónimo ese...

Salvador, en su exquisita finura, ha omitido un dato trascendental: tras apoyar la propuesta para su nombramiento de Teniente Fiscal de la Anticorrupción, ni uno solo de sus votantes movió un dedo para protestar por la tardanza en elevar la propuesta y el sentido de su voto.
En otras palabras: el voto favorable, y ante la demora eterna para validarlo no fue acompañado de ninguna acción posterior.
Así, se puede votar cualquier cosa.

Manuel Gómez Arribas dijo...

Es una aspiración muy bonita, esta de que los cargos se den sobre la base de criterios profesionales.

Yo sólo veo un problema: en toda la función pública española, incluida la judicial, los cargos recaen en la persona que tiene la confianza política precisa para cada uno de ellos, incluso en cargos no muy relevantes, como pueden sermeras jefaturas administrativas, que se proveen por libre designación.

El camino por el que se ha llegado a esta triste situación es largo de explicar, pero, así las cosas, ¿por qué mecanismo mágico va a ocurrir en la carrera fiscal lo que no sucede en ninguna otra? Me parece, sinceramente, que mal puede uno intentar estar limpio cuando habita en una charca pestilente.

Salvador Viada dijo...

Bueno, lo primero que hay que hacer es no resignarse, que es lo que intentamos aquí. La Fiscalía es parte esencial de la Justicia y este debe ser un terreno propicio a una elección neutral, no politizada. Por tanto, si denunciamos las cosas que ocurren, y si señalamos a quienes las hacen, las cosas quizá puedan mejorar. Por lo menos, lo seguiremos intentando, no hay nada que perder.

Salvador Viada dijo...

Valentín, amigo, debo corregirte parcialmente aunque me siento incómodo por el tema: el Consejo Fiscal si protestó alguna vez por el retraso (de casi dos años) en resolver sobre mi nombramiento de teniente fiscal de anticorrupción. Puede parecer poco sobre todo teniendo en cuenta que se estaba gestionando en esos días la reforma del Estatuto para fijar un plazo a los jefes y depurar al Fiscal Jefe Anticorrupción, lo que pudo hacerse finalmente con el apoyo de los vocales de la AF en el Consejo (salvo uno, que no se sometió a las presiones). De todas maneras, no me gusta hablar de mis asuntos aquí, por lo que yo ya me callo.